Lo mío ya debe ser obsesión, pero no me canso de seguir aplicando nuevas ideas a los productos. Que cada día sea más fácil acceder a productos gourmet, que podamos transportarlos y conservarlos es trabajar en calidad de vida.

Mi última incorporación, son los envases repegables. Hasta ahora, todo el packaging de los productos congelados, contaba con una pequeña pestaña, más conocida como “abre fácil”. Un pequeño sobrante del film transparente, situado en un extremo del envase, que nos permitía abrirlo a mano, con un suave tirón y sin necesidad de usar cuchillos ni tijeras.

La nueva aplicación, consiste en un sistema muy sencillo que además de abrir el envase de forma rápida y sencilla, también nos da la opción de volverlo a cerrar. Funciona con un adhesivo especial, que puede pegarse y despegarse, hasta 3 veces. La tortilla, se conserva perfectamente, de forma higiénica, sin sufrir evaporación y manteniendo su característica jugosidad.REPEGABLE

Al prepararla para llevar, aconsejamos que se haga un poco menos de lo habitual y guardarla por el lado que primero hayamos cocinado, es decir, por el lado más frío, para que el calor de la tortilla no estropee el recipiente.

El objetivo principal de esta innovación, es que los locales o restaurantes que preparen mi tortilla de patata, puedan ofrecer “take away”. Esta palabra en inglés, significa: para llevar. Hoy en día, la comida rápida y transportable, está a la orden del día. Con el ritmo de vida que llevamos, no todos podemos permitirnos dedicarle mucho tiempo a la cocina o a elegir un buen lugar donde comer, pero eso no quiere decir, que no podamos comer algo rico y saludable.

Con esta nueva facilidad yo invito a los clientes a disfrutar de un plato casero y tradicional y también a los locales y hosteleros a ofrecer un servicio que ahora mismo es tendencia en el sector. Podríamos pedirla hecha en cualquier punto de venta o degustación, para llevar, comer en la oficina o sorprender a unos invitados.

Para los que la preparan en casa de forma cotidiana, también buscamos servicios y beneficios. Podemos hacer, por ejemplo, una tortilla en casa y volverla a meter en el envase para llevárnosla ya lista a la playa, a la piscina o de excursión. Otra opción podría ser usarlo para guardarla, si la hemos preparado para comer y no nos la hemos terminado entera y la queremos guardar para la cena.

De alguna manera, es una forma de unirnos al movimiento take away. Seguir innovando y avanzando, como yo siempre digo en el camino de la internacionalización de la tortilla.